Fuente: Enterprise IoT Insights                                                                                              Fecha de publicación: 31/12/2019

Ajay Rane, vicepresidente de desarrollo comercial global, Sigfox:

El IoT y las redes en las que se ejecutan los dispositivos están preparadas para crecer y madurar en 2020. La clave para esto será una expansión en la cobertura de la red, así como una reducción en el coste de los dispositivos habilitados para sensores y otras infraestructuras críticas que ayudan a democratizar el IoT.

Hay cuatro áreas clave donde esto tendrá el mayor impacto:

ACCESIBILIDAD

Los últimos años han visto un enfoque significativo en el desarrollo de aplicaciones empresariales de IoT. Sin embargo, estas aplicaciones han sido en gran medida costosas y complejas de implementar, lo que requiere una inversión de capital significativa y el bloqueo de organizaciones más pequeñas y ciertas industrias fuera del mercado. A medida que se expande la cobertura y disminuye el costo de las redes y sensores, más organizaciones de más industrias tendrán acceso a soluciones habilitadas para IoT, lo que permitirá que una base de clientes más amplia se beneficie de los conocimientos críticos que estas soluciones pueden proporcionar.

Además, un cambio hacia un modelo de suscripción donde los clientes pagan por las soluciones de IoT como servicio (Xaas donde X es el servicio) basado en una tarifa fija / mensual recurrente (mensual o anual) que incluye el costo del dispositivo, hardware, suscripción y servicios abrirá el mercado aún más.

SEGURIDAD

Si bien la seguridad de IoT siempre ha sido parte de la conversación de la industria, esta ha tenido problemas para implementar las mejores prácticas en todas las aplicaciones. El 2020 será el año en que esto cambie, pero para que eso suceda, se deben exponer las debilidades en las prácticas actuales. La seguridad de los datos no se tomó en serio hasta que ocurrieron las infracciones: esperamos que ocurra un camino similar en la industria de IoT, con una brecha significativa que estimule una acción generalizada y empuje a los proveedores de soluciones de IoT a desarrollar ofertas que detecten y prevengan las infracciones de manera más eficiente y asequible.

Las regulaciones federales y estatales también contribuirán a esto, en gran parte debido a una nueva ley de privacidad de la información de California que entra en vigencia el 1 de enero y requiere que todos los dispositivos IoT vendidos en el estado tengan “medidas razonables de ciberseguridad” integradas en ellos. En el transcurso del próximo año, podemos esperar que otros Estados, si no el gobierno federal, comiencen a debatir medidas similares.

PERCEPCIONES

A medida que las organizaciones continúen invirtiendo en aplicaciones de inteligencia artificial y aprendizaje automático, recurrirán cada vez más al IoT para proporcionar los datos que permitan la capacitación requerida para esas aplicaciones de ML para proporcionar los resultados profundos e impactantes que desean. Las soluciones de IoT crearán grandes cantidades de puntos económicos. Para el éxito de estas integraciones serán fundamentales las redes y dispositivos IoT de bajo costo que permiten a las organizaciones implementar sistemas IoT extensos que abarquen toda su cadena de suministro, ofreciendo una visibilidad sin precedentes que permite una toma de decisiones más precisa.

CIUDADES

En 2020, las ciudades se volverán verdaderamente “inteligentes”. Hasta la fecha, la mayoría de las aplicaciones de ciudades inteligentes se han centrado en proporcionar conectividad basada en Wi-Fi en la mayor cantidad de ubicaciones posible. Si bien esto ha permitido un acceso más fácil a información importante –como la llegada del transporte público–, no ha hecho mucho para proporcionar los conocimientos profundos que ofrece la mayoría de los sistemas IoT.

Esto se debe en gran medida al gasto significativo y a la gran cantidad de energía de la conectividad Wi-Fi. A medida que las redes de baja potencia y baja energía maduren, los gobiernos y los municipios tendrán acceso a estas aplicaciones más complejas. Redes como estas no solo cubren un área amplia, sino que también usan pequeñas cantidades de energía, lo que las hace perfectas para que las ciudades aprovechen al implementar IoT a gran escala.